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martes, 11 de agosto de 2026

Terremoto de Colombia 2026: análisis estructural del edificio afectado en Pereira | FAC Consultores

FAC Consultores SpA | Ingeniería y Consultoría Estructural ANÁLISIS ESTRUCTURAL PRELIMINAR DEL EDIFICIO AFECTADO EN PEREIRA Terremoto de Colombia – 10 de agosto de 2026 El terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026 produjo daños severos en distintas zonas de Colombia. En este artículo analizamos, desde el punto de vista estructural, el patrón de daño visible en un edificio de Pereira identificado preliminarmente en reportes públicos como el Edificio Invico. El objetivo no es atribuir responsabilidades, sino explicar qué mecanismos podrían haber llevado a una pérdida localizada de capacidad resistente. ADVERTENCIA METODOLÓGICA Este análisis es preliminar y se apoya en fotografías y antecedentes documentales. No reemplaza una inspección de terreno, revisión de planos, ensayos de materiales, levantamiento geométrico ni modelación estructural. Las visualizaciones técnicas adjuntas fueron elaboradas por FAC Consultores a partir de la fotografía base y no corresponden a fotografías adicionales del evento. 1. EL EVENTO SÍSMICO El Servicio Geológico Colombiano informó que el sismo principal ocurrió el 10 de agosto de 2026 a las 7:34 a. m., con magnitud 7,4, epicentro en San José del Palmar, Chocó, y una profundidad aproximada de 103 km. 2. ¿QUÉ MUESTRA LA FOTOGRAFÍA? El patrón visible corresponde a un daño estructural severo y localizado en niveles superiores, no a una simple pérdida de revestimientos. Se observa destrucción de mamposterías, pérdida parcial de la altura de un entrepiso, alteración de vigas y losas y una condición de soporte residual precaria para los niveles que permanecen por encima del sector dañado. 3. COLUMNA CAUTIVA Y MAMPOSTERÍA PARCIAL La presencia de ventanas y paños parciales de mampostería puede reducir la altura libre efectiva de una columna. Cuando una parte de la columna queda restringida por un muro de relleno, el elemento se vuelve lateralmente más rígido y puede atraer una demanda de cortante significativamente mayor. Este fenómeno, conocido como columna corta o columna cautiva, puede favorecer una falla frágil por cortante antes de que el elemento desarrolle una respuesta dúctil. 4. PISO DÉBIL Y CONCENTRACIÓN DE DERIVA La hipótesis con mayor compatibilidad con el patrón general de daño es una concentración de deformación en un nivel superior. La deriva de entrepiso puede expresarse en forma simplificada como: θi = Δi / hi Si la mayor parte del desplazamiento lateral del edificio se concentra en un solo piso, ese nivel consume gran parte de la capacidad de deformación inelástica. Cuando la demanda supera la ductilidad disponible, el daño puede pasar rápidamente de fisuración a pérdida de resistencia de columnas, nudos o muros. 5. POSIBLE SOBREELEVACIÓN POSTERIOR El volumen situado en el coronamiento se diferencia visualmente de los pisos típicos del edificio. Esto no permite afirmar que haya sido construido después, pero sí hace razonable investigar si el último nivel, la sobreestructura de cubierta o parte de ella corresponde a una ampliación posterior. Si existió una sobreelevación, su efecto dependería de su masa, sistema resistente, continuidad de columnas y muros, conexiones con la estructura original y de si el edificio fue recalculado para la nueva configuración. Una masa añadida en coronamiento puede modificar simultáneamente la masa sísmica, la rigidez y la distribución de fuerzas en los pisos superiores. Fi = mi · ai Qué habría que verificar: planos originales, licencias y permisos de ampliación, fecha de ejecución, continuidad de armaduras y elementos verticales, juntas de construcción y memoria de cálculo de cualquier intervención. 6. TORSIÓN Y ASIMETRÍA DE RIGIDEZ Cuando el centro de masa del edificio no coincide con el centro de rigidez, la acción sísmica puede producir un momento torsional adicional: Mt = V · e La torsión amplifica los desplazamientos en determinados bordes y puede ayudar a explicar por qué un sector de la fachada queda mucho más dañado que otro. Esta hipótesis solo puede cuantificarse con la planta estructural, distribución real de masas y un modelo tridimensional. 7. EFECTOS P-DELTA Y ESTABILIDAD RESIDUAL Una vez que la estructura desarrolla un desplazamiento lateral importante, las cargas gravitacionales actúan sobre una geometría desplazada y generan momentos adicionales de segundo orden: MP-Δ = P · Δ Después de un colapso parcial, este fenómeno adquiere especial importancia porque el edificio ya perdió rigidez y posiblemente parte de su capacidad de disipar energía. Una réplica de menor magnitud puede ser crítica para una estructura residual cercana a la inestabilidad. 8. REDISTRIBUCIÓN DE CARGAS Y RIESGO DE COLAPSO PROGRESIVO El hecho de que varios pisos superiores continúen en pie después de perderse parte de un nivel resistente no significa que la estructura sea segura. Si un elemento vertical pierde capacidad, las cargas deben buscar caminos alternativos a través de vigas, losas, columnas o muros sobrevivientes. Esos mecanismos pueden incluir acción de arco, redistribución flexional o acción de membrana, pero exigen continuidad, anclajes y capacidad de deformación. Si uno de los elementos sobrecargados falla, la pérdida de soporte puede propagarse y desencadenar un colapso progresivo. 9. SECUENCIA PROBABLE DEL MECANISMO DE DAÑO • El movimiento sísmico induce fuerzas de inercia y deformaciones laterales en la torre. • La demanda se concentra en un nivel superior con menor rigidez o resistencia efectiva. • Las mamposterías de relleno fisuran, se desprenden y modifican la rigidez local del pórtico. • Columnas y nudos del nivel crítico reciben demandas combinadas de carga axial, flexión y cortante. • Se produce pérdida parcial de capacidad y de apoyo, con descenso o colapso localizado del entrepiso. • Las cargas de los pisos superiores se redistribuyen a los elementos sobrevivientes. • Los efectos P-Delta y la sobrecarga de los caminos alternativos reducen la estabilidad residual. 10. QUÉ DEBERÍA REVISARSE ANTES DE HABLAR DE REPARACIÓN • Planos estructurales originales y todas las ampliaciones o remodelaciones. • Continuidad de columnas, muros y armaduras en el nivel afectado y pisos adyacentes. • Confinamiento, estribos, empalmes y anclajes en columnas y nudos. • Resistencia real del hormigón y estado de las armaduras. • Desplomes, deriva residual, deformación de losas y pérdida de nivelación. • Estado de fundaciones y posibles movimientos diferenciales. • Modelo estructural tridimensional con análisis modal y no lineal. 11. CONCLUSIÓN DE FAC CONSULTORES El daño visible debe considerarse estructural, severo y localizado. La hipótesis con mayor compatibilidad es un mecanismo de concentración de deriva y pérdida de resistencia en un nivel superior, con participación significativa de mamposterías y posible daño frágil en columnas o nudos. Los pisos superiores que permanecen en pie introducen cargas gravitacionales importantes sobre una estructura residual dañada. Por ello, los efectos P-Delta y la redistribución de cargas son mecanismos críticos para evaluar el riesgo de colapso progresivo. La diferenciación del volumen de coronamiento justifica además investigar una posible ampliación o sobreelevación posterior. Si se confirma, deberá verificarse que la masa adicional, sus conexiones y la continuidad del sistema resistente hayan sido consideradas en el diseño sísmico del conjunto. CLASIFICACIÓN PRELIMINAR DE SEGURIDAD NO HABITABLE / RIESGO ESTRUCTURAL CRÍTICO La condición observada requiere zona de exclusión, estabilización temporal diseñada e inspección especializada antes de cualquier ingreso. La decisión oficial corresponde a las autoridades y profesionales responsables en terreno. FAC Consultores SpA Ingeniería, construcción civil y consultoría estructural. Este artículo resume el Informe Técnico Estructural FAC-EST-CO-2026-01, Revisión 1.

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jueves, 25 de junio de 2026

Análisis colapso sísmico Edificio Terremoto La Guaira, zona de desastre tras el doblete sísmico en Venezuela


















Edificios colapsados en La Guaira / Caracas, Venezuela
, tras dos sismos consecutivos informados como Mw 7,2 y Mw 7,5, ocurridos con menos de un minuto de diferencia según reportes basados en USGS y agencias internacionales. Reuters reportó daños severos, edificios destruidos y labores de rescate en La Guaira; El País también informa colapsos importantes en Los Corales y Caraballeda

1. Aclaración técnica: no es “Richter”, es magnitud momento Mw

Hoy, para terremotos grandes, lo correcto es hablar de magnitud momento Mw, no “Richter”. Un Mw 7,2 o 7,5 implica una liberación de energía muy alta, pero la magnitud por sí sola no explica el colapso. Lo decisivo para el edificio es:

aceleración del suelo + duración + tipo de suelo + diseño estructural + calidad constructiva + estado de conservación + irregularidades del edificio.

Además, en este caso se reporta un evento doble: un sismo 7,2 seguido rápidamente por otro 7,5. Eso es muy grave estructuralmente porque el primer evento puede fisurar, degradar rigidez y dañar elementos, y el segundo llega cuando la estructura ya está debilitada. Reuters y otros medios reportan esa secuencia de dos sismos muy cercanos en el tiempo

2. Lectura estructural de la imagen

En la imagen se observa un edificio de aproximadamente 8 a 10 pisos, con planta curva o semicircular, muy dañado en un costado. No parece un colapso totalmente vertical homogéneo; se ve más bien un colapso parcial progresivo, iniciado probablemente en una zona lateral o esquina, con pérdida de apoyo vertical y posterior arrastre de losas y vigas.

Señales visibles

Observación en la imagenInterpretación estructural probable
Daño concentrado en un costado del edificioPosible torsión, irregularidad en planta o falla localizada de columnas/muros
Losas apiladas y elementos horizontales fracturadosMecanismo tipo “pancake” parcial o colapso progresivo
Un lado permanece parcialmente en pieLa estructura no falló de forma uniforme; hubo concentración de demanda sísmica
Planta curva / irregularPuede generar torsión sísmica si el centro de masa y el centro de rigidez no coinciden
Daño severo en niveles inferiores y mediosPosible falla de columnas, piso blando o pérdida de muros resistentes

3. Hipótesis principal del colapso

Mi hipótesis técnica, mirando la imagen y considerando un sismo fuerte, es:

Colapso por combinación de torsión sísmica + falla de elementos verticales + posible piso blando o insuficiencia de muros de corte.

En términos simples: el edificio no habría logrado disipar la energía sísmica de forma dúctil. En vez de deformarse controladamente, algunos elementos críticos —columnas, muros, nudos viga-columna o apoyos— habrían fallado de manera frágil. Al perderse esos apoyos, las losas superiores comenzaron a caer parcialmente sobre las inferiores.


4. Causas probables, ordenadas por importancia

1. Irregularidad en planta y torsión

El edificio parece tener una geometría curva o semicircular. Esa forma puede funcionar bien si está muy bien calculada, pero en sismo puede ser peligrosa si existe excentricidad entre centro de masa y centro de rigidez.

Cuando eso ocurre, el edificio no solo se mueve lateralmente: también gira. Ese giro aumenta mucho la demanda en columnas y muros de los extremos. El costado más exigido puede fallar primero.

Probabilidad: alta.


2. Falla de columnas o muros resistentes

El patrón de daño sugiere pérdida de capacidad vertical en una zona. En edificios de hormigón armado, los colapsos graves suelen ocurrir cuando fallan:

  • columnas cortas;
  • columnas con poco confinamiento;
  • muros delgados;
  • nudos viga-columna mal detallados;
  • armaduras insuficientes;
  • hormigón de baja calidad;
  • empalmes mal ubicados.

En sismos fuertes, el criterio moderno es que la estructura tenga ductilidad: que avise, se fisure, disipe energía y no colapse. Si los elementos verticales fallan por corte, el colapso puede ser rápido.

Probabilidad: muy alta.


3. Posible “piso blando”

Si el primer nivel tenía estacionamientos, locales, hall amplio o menos muros que los pisos superiores, el edificio pudo haber tenido un piso blando. Ese nivel se deforma mucho más que los demás y concentra el daño.

Este mecanismo es típico en edificios donde los pisos superiores tienen muchos tabiques o muros, pero el primer nivel queda abierto. El resultado puede ser inclinación, pérdida de columnas y colapso parcial o total.

Probabilidad: media-alta, pero requiere confirmar con planos o fotos del primer nivel.


4. Deficiente detallamiento sísmico

Un edificio puede estar calculado para cargas verticales, pero no necesariamente tener buen comportamiento sísmico. En zonas sísmicas, no basta con que “aguante peso”; debe resistir desplazamientos laterales, ciclos repetidos y deformaciones inelásticas.

Puntos críticos:

ElementoRiesgo
Estribos muy separadosFalla frágil de columnas
Poco confinamiento en extremos de murosTrituración del hormigón
Nudos mal armadosSeparación entre vigas y columnas
Longitudes de anclaje insuficientesPérdida de adherencia del acero
Muros discontinuosConcentración de esfuerzos

Probabilidad: alta si el edificio era antiguo o no diseñado con norma sísmica moderna.


5. Suelo costero, amplificación y posible licuación

La Guaira y zonas costeras pueden tener suelos con rellenos, arenas, depósitos aluviales o materiales sueltos. En sismos fuertes, esos suelos pueden amplificar las ondas sísmicas. Si hay agua subterránea y arenas saturadas, también puede aparecer licuación, donde el suelo pierde capacidad de soporte temporalmente.

Eso puede producir:

  • asentamientos diferenciales;
  • inclinación;
  • pérdida de apoyo de fundaciones;
  • aumento de demanda en columnas;
  • daño localizado.

Los reportes ubican a La Guaira entre las zonas más afectadas por los colapsos.

Probabilidad: media, debe confirmarse con estudio geotécnico.


6. Daño acumulado por dos sismos consecutivos

Este punto es clave. Si efectivamente hubo un Mw 7,2 seguido por un Mw 7,5, el primer evento pudo dejar la estructura fisurada, con rigidez reducida y acero plastificado. El segundo evento llegó cuando el edificio ya no tenía su capacidad original. Reuters reportó esa secuencia de dos eventos mayores con poca separación temporal.

Probabilidad: muy alta como factor agravante.


5. Mecanismo probable de falla

El mecanismo más probable sería este:

EtapaQué pudo ocurrir
1Primer sismo genera fisuras en columnas, muros y nudos
2La planta irregular produce torsión y concentra demanda en un costado
3Columnas/muros de un sector pierden capacidad por corte o compresión
4Se produce pérdida de apoyo vertical
5Las losas superiores caen sobre niveles inferiores
6Se genera colapso progresivo parcial, dejando una parte del edificio aún en pie

6. Diagnóstico técnico preliminar

Mi diagnóstico como experto sería:

El edificio probablemente no colapsó solo por la magnitud del terremoto, sino por una combinación de alta demanda sísmica, doble evento, irregularidad estructural, posible torsión, falla de elementos verticales y baja ductilidad del sistema resistente.

Un edificio bien diseñado sísmicamente puede sufrir daños severos en un Mw 7,2 o 7,5, pero no debería colapsar de forma progresiva salvo que la demanda haya superado ampliamente el diseño o existan vulnerabilidades importantes.


7. Qué se debe investigar en terreno

Para confirmar la causa real, se necesita una pericia estructural con estos antecedentes:

Área de revisiónQué buscar
Planos estructuralesSistema resistente: marcos, muros, losas, fundaciones
Año de diseñoNorma sísmica usada y nivel de exigencia
Calidad del hormigónTestigos, resistencia, carbonatación, nidos de piedra
EnfierraduraDiámetros, separación de estribos, confinamiento
FundacionesAsentamientos, falla de suelo, socavación, licuación
Primer pisoExistencia de piso blando o discontinuidad de muros
ModificacionesMuros eliminados, ampliaciones, aperturas no calculadas
Patología previaCorrosión, fisuras antiguas, filtraciones, mantenimiento
Registro sísmicoAceleración real del suelo y duración del movimiento

8. Conclusión ejecutiva

Causa más probable del colapso:
falla sísmica por torsión e insuficiencia de elementos verticales resistentes, agravada por la secuencia de dos terremotos fuertes y posible amplificación del suelo costero.

Factores críticos probables:

  1. Planta irregular o semicircular.
  2. Concentración de daño en un costado.
  3. Posible piso blando.
  4. Columnas/muros con baja ductilidad.
  5. Deficiente confinamiento del hormigón armado.
  6. Daño acumulado por doble sismo.
  7. Posible efecto de suelo costero.
  8. Eventual antigüedad, mala mantención o modificaciones no estructurales.

En simple:
El terremoto fue el detonante, pero el colapso probablemente se explica por una vulnerabilidad estructural previa. Un edificio sísmicamente robusto puede dañarse mucho, pero no debería perder estabilidad global de esa manera.


miércoles, 24 de junio de 2026

Licuefacción de suelos en rellenos hidráulicos: lecciones del terremoto de Tohoku 2011 en Chiba, Japón

Este informe analiza las fallas de terreno -y también las zonas donde no se observaron fallas- en el distrito de Mihama Ward, Chiba, Japón, después del terremoto de Tohoku de 2011, de magnitud M9.0. Además, el trabajo amplía de manera importante el componente de ensayos de laboratorio de la base relacional Next Generation Liquefaction (NGL). Mihama Ward se emplaza sobre suelos de relleno hidráulico colocados mediante tuberías. Ese método produjo un gradiente de granulometría: los materiales más gruesos se depositaron cerca de las tuberías de descarga, mientras que los finos fueron transportados a mayor distancia. Las observaciones de investigadores de la Universidad de Chiba mostraron que las manifestaciones de falla del terreno aparecieron principalmente cerca de las zonas de descarga y no tan claramente en sectores más alejados. La hipótesis inicial fue que la susceptibilidad a la licuefacción explicaría el patrón observado: suelos más gruesos y arenosos cerca de las tuberías serían más susceptibles, mientras que suelos más finos, con arcillas y mayor plasticidad, serían menos susceptibles. Los ensayos de laboratorio confirmaron solo parcialmente esta idea. Hubo zonas con alto contenido de arcilla y sin manifestación superficial, y zonas granulares con manifestaciones extensas. Sin embargo, en la zona de transición se encontraron limos finos no plásticos que sí eran susceptibles a licuefacción, aunque no generaron manifestación superficial evidente. La interpretación principal es que esos limos probablemente licuaron durante el terremoto, pero no llegaron a manifestarse en superficie. Dos factores pudieron influir: condiciones de terreno relativamente plano con bajas tensiones estáticas de corte y construcciones residenciales livianas; y, además, una menor capacidad de los limos para erosionarse hacia la superficie y formar volcanes de arena, en comparación con suelos más arenosos. El caso destaca una distinción crítica para la ingeniería sísmica: no es lo mismo el disparo de licuefacción -desarrollo de presión de poros y pérdida de resistencia- que su manifestación superficial -grietas, volcanes de arena, asentamientos o desplazamientos laterales-.
1. Introducción La licuefacción de suelos arenosos y limosos sin cohesión es uno de los mecanismos de falla más relevantes en ingeniería sísmica. Ha producido deformaciones, asentamientos e inestabilidad en terremotos históricos, como Niigata 1964, Tohoku 2011 y la secuencia sísmica de Canterbury, Nueva Zelanda, entre 2010 y 2011. El informe también recuerda que suelos finos, tradicionalmente considerados poco susceptibles, pueden generar fallas importantes por ablandamiento cíclico. Ejemplos históricos incluyen deslizamientos en Anchorage durante el terremoto de Alaska de 1964, daños en Wufeng durante el sismo Chi-Chi de Taiwán de 1999 y fallas bajo fundaciones en Adapazari, Turquía. La lección técnica es directa: para evaluar el riesgo sísmico no basta con mirar si el suelo es arena o arcilla. También importan la mineralogía, la plasticidad, el estado del suelo, el nivel freático, el confinamiento, la presencia de una costra superficial, la estratigrafía y la interacción suelo-estructura. 1.1 Susceptibilidad, disparo y manifestación El informe define la susceptibilidad como una propiedad de los minerales que componen el suelo. Los suelos susceptibles están formados por partículas de baja superficie específica, como arenas, gravas o limos no plásticos. Su resistencia depende principalmente del contacto mecánico entre partículas. Los suelos no susceptibles están dominados por minerales arcillosos de alta superficie específica. En ellos, las interacciones electroquímicas generan plasticidad y un comportamiento más moldeable o pegajoso. En un suelo arenoso susceptible, la carga cíclica puede producir una caída rápida de resistencia: eso es el disparo de licuefacción. En un suelo arcilloso o menos susceptible, el deterioro puede ser gradual: eso es ablandamiento cíclico. Ambos mecanismos pueden producir daño, pero no siempre dejan la misma huella en superficie. La manifestación es lo que el inspector ve en terreno: grietas, volcanes de arena, asentamientos o desplazamiento lateral. Un punto crítico del informe es que puede existir disparo de licuefacción sin manifestación superficial clara. 2. Caso de estudio: Mihama Ward, Chiba Mihama Ward es un sector de terreno ganado al mar en Chiba, Japón. Fue construido con material dragado desde el fondo de la bahía de Tokio y depositado mediante tuberías de descarga. La colocación del relleno comenzó en la década de 1960 y terminó hacia mediados de la década de 1980. Durante el proceso de relleno hidráulico, las partículas más gruesas tendieron a depositarse cerca de las tuberías. Las partículas más finas fueron transportadas más lejos por el flujo de agua. Esto generó una variación espacial del tipo de suelo y, por lo tanto, de la susceptibilidad a licuefacción. Después del terremoto M9.0 de Tohoku-Oki del 11 de marzo de 2011, equipos de la Universidad de Chiba inspeccionaron caminos y parques del distrito. Registraron evidencias superficiales de licuefacción, especialmente volcanes de arena, y las clasificaron como severas, menores o inexistentes.
2.1 Hipótesis inicial del estudio La hipótesis inicial fue que la distancia a las tuberías de descarga explicaba el daño: cerca de las tuberías habría suelos más arenosos, por tanto más susceptibles a licuefacción; lejos de ellas habría suelos más finos y plásticos, por tanto menos susceptibles. La investigación confirmó parte de esa hipótesis: las zonas con manifestación superficial coincidieron con suelos arenosos susceptibles, y los sectores con suelos de alta plasticidad no mostraron licuefacción superficial. Pero la hipótesis falló en la zona de transición, donde aparecieron limos no plásticos susceptibles que no manifestaron daño en superficie. 2.2 Investigación geotécnica El estudio utilizó nueve ensayos de penetración de cono (CPT), sondajes, mediciones de velocidad de onda de corte, muestras inalteradas y ensayos de laboratorio. Los ensayos fueron realizados por equipos de Chiba University, UCLA y Tokyo Soil Research Co. Ltd. Los CPT ubicados cerca de las tuberías de descarga mostraron suelos más arenosos. A medida que aumentaba la distancia a la tubería, aparecieron materiales más finos. Esta transición granulométrica fue central para analizar la diferencia entre disparo de licuefacción y manifestación superficial. El informe interpreta secciones estratigráficas a partir de los CPT y selecciona capas críticas para evaluar el disparo de licuefacción con el procedimiento de Boulanger e Idriss (2016).
2.3 Resultado técnico: disparo no siempre equivale a daño visible El modelo CPT predijo correctamente manifestación en los puntos donde efectivamente se observaron volcanes de arena. Sin embargo, también predijo manifestación en puntos donde no se observó daño superficial. Esos casos se consideran falsos positivos desde el punto de vista de la manifestación, no necesariamente desde el punto de vista del disparo de licuefacción. El informe plantea tres razones principales para esa diferencia: capas licuables delgadas e intercaladas con capas no licuadas; capas licuables demasiado profundas para afectar la superficie; y una costra superficial suficientemente gruesa o resistente que impide que la licuefacción subyacente se exprese como volcanes de arena o grietas. Para la práctica profesional, esto es clave: una evaluación de licuefacción debe distinguir entre potencial de disparo, severidad esperada, manifestación superficial y consecuencias para las obras. 3. Base de datos NGL y ensayos de laboratorio La segunda parte del informe amplía la base de datos Next Generation Liquefaction (NGL) para incorporar ensayos de laboratorio. El objetivo es organizar datos de corte simple directo, triaxial y consolidación junto con información de campo y observaciones de licuefacción. La motivación es importante: muchos resultados de laboratorio quedan publicados solo como gráficos en artículos o informes, sin datos digitales reutilizables. Al incorporarlos en una base relacional, otros investigadores pueden revisar, reinterpretar y comparar datos con nuevas metodologías. El esquema de laboratorio incluye información sobre el laboratorio, programa de ensayos, sitio, muestra, espécimen, condiciones iniciales, trayectoria de carga, resultados y archivos asociados. El informe también describe una interfaz gráfica para consultar y visualizar esos datos.
4. Conclusiones traducidas y adaptadas • El estudio de Mihama Ward muestra que la susceptibilidad del suelo ayuda a explicar los patrones de daño, pero no es suficiente por sí sola para predecir la manifestación superficial. • Las zonas con volcanes de arena coincidieron con suelos de comportamiento arenoso y susceptibles a licuefacción. Las zonas con suelos de alta plasticidad no manifestaron licuefacción. • En la zona de transición se encontraron limos no plásticos que son susceptibles a licuefacción, pero no generaron manifestación superficial evidente. Por lo tanto, la ausencia de daño visible no prueba necesariamente ausencia de licuefacción. • El procedimiento CPT de Boulanger e Idriss (2016) predijo correctamente los sitios con manifestación, pero también predijo manifestación en sitios donde no se observó daño. Esto refuerza la necesidad de separar el análisis de disparo del análisis de consecuencias. • La estratigrafía intercalada, la profundidad de las capas licuables y la presencia de una costra superficial pueden controlar si el fenómeno llega o no a la superficie. • La expansión de la base NGL con ensayos de laboratorio permite mejorar el estudio de suelos finos, limos no plásticos, arcillas de baja plasticidad y otros materiales donde los métodos tradicionales pueden ser insuficientes. 5. Comentario técnico para ingeniería sísmica y construcción civil Para un blog de ingeniería sísmica, la principal enseñanza es que la licuefacción no debe evaluarse solo como un fenómeno visible. La falla puede activarse bajo la superficie y no expresarse inmediatamente con volcanes de arena, especialmente si existe una costra no licuable, capas delgadas intercaladas o poca pendiente del terreno. En proyectos sobre rellenos artificiales, borde costero, explanadas portuarias, urbanizaciones en suelos ganados al mar o sectores con napa somera, el estudio geotécnico debe integrar CPT, sondajes, laboratorio, nivel freático, estratigrafía y análisis de desempeño esperado. En Chile, esta lección es aplicable a zonas costeras, portuarias y urbanas con rellenos, especialmente donde existen depósitos sueltos, limos, arenas finas, napa alta y exposición sísmica severa. Texto breve para cierre del post En simple: el suelo puede licuar sin “avisar” en superficie. Por eso, en ingeniería sísmica no basta con mirar grietas o volcanes de arena después de un terremoto. Hay que estudiar el perfil completo, distinguir disparo de manifestación y diseñar considerando las consecuencias reales para fundaciones, redes sanitarias, pavimentos y obras civiles. Referencia base Brandenberg, S. J.; Stewart, J. P.; Hudson, K. S.; Kwak, D. Y.; Zimmaro, P.; Parker, Q. (2024). Ground Failure of Hydraulic Fills in Chiba, Japan and Data Archival in Community Database. PEER Report No. 2024/06. Pacific Earthquake Engineering Research Center, University of California, Berkeley. Documento preparado como traducción técnica y adaptación editorial para Blogger. Para citas académicas, usar el informe original en inglés.

domingo, 24 de septiembre de 2023

RESUMEN EJECUTIVO DE GEOTECNICA RECONOCIMIENTO DEL 06 DE FEBRERO DE 2023, TERREMOTOS DE KAHRAMANMARAŞ, TURQUÍA

 



 Autores (en orden alfabético):

 

Umut Ayhan, Universidad Técnica de Oriente Medio, Ankara, Türkiye; K. Onder Cetin, medio Universidad Técnica del Este, Ankara, Türkiye; Emre Duman, Georgia Tech, GA, EE. UU.; Serhat Erinmez, equipo SiteEye, i4Work Inc., Ankara, Turquía;  David Frost,  Georgia  Tech, GA, EE. UU.; Robb Moss, Cal Poly San Luis Obispo, CA, EE. UU.; Jorge Macedo, Georgia Tech, GA, EE. UU.; Menzer Pehlivan, Jacobs, WA, EE. UU.; Onur Pekcan, Universidad Técnica de Oriente Medio, Ankara, Türkiye; Arda Sahin, Universidad Técnica de Oriente Medio, Ankara, Türkiye; Kristin Ulmer, Suroeste

Instituto de Investigación, TX, EE. UU.;

 GEER cuenta con el apoyo de la Ciencia Nacional de EE. UU. Fundación bajo la subvención No. CMMI1826118

 

 RESUMEN EJECUTIVO

 

El 6 de febrero de 2023, se produjo una secuencia de terremotos devastadores en la falla de Anatolia Oriental.sistema. Un terremoto de Mw 7,8 se produjo a las 4:17 am hora local, aproximadamente a 35 km al noroeste de la ciudad de Gaziantep, en el centro­sur de Türkiye. A este terremoto le siguió un segundo Terremoto de gran magnitud de Mw 7,5 a las 13:24 horas con epicentro cerca de la ciudad de 
Elbistan, aproximadamente a 85 km al norte del epicentro del terremoto anterior. Ambos eventos 
ocurrió a 10 y 15 km de profundidad, respectivamente, y resultó en importantes golpes laterales izquierdos
 

ruptura de la superficie de deslizamiento a lo largo de dos rastros distintos del sistema de fallas de Anatolia Oriental.

 
Tras los acontecimientos del 6 de febrero de 2023, se inició un esfuerzo de reconocimiento de ingeniería geotécnica fue organizado por la Asociación de Reconocimiento de Eventos Geotécnicos Extremos (GEER), para realizar un reconocimiento de campo de los problemas sísmicos, geológicos y geotécnicos causados por La secuencia del terremoto. El primer equipo de exploración geotécnica liderado por Robb Moss y Onder Cetin desplegado del 12 al 22 de febrero. El segundo reconocimiento geotécnico más importante.equipo formado por Emre Duman, Serhat Erinmez, David Frost, Jorge Macedo, Menzer Pehlivan, Onur Pekcan, Arda Sahin y Kristin Ulmer estuvieron desplegados del 26 de febrero al marzo. 5. El reconocimiento resultó en cientos de observaciones geolocalizadas dentro de la zona afectada. área. Se presenta un borrador de mapa que muestra la región aproximada investigada (área sombreada en gris).indicado en la Figura 1. Ambos equipos investigaron los efectos del terremoto, incluida la licuefacción y falla a tierra en el desempeño del edificio y otras estructuras, así como fallas a tierra por
 
deslizamientos de tierra, fallas en terraplenes de carreteras, colapsos de muros de contención, inestabilidad de presas de tierra, y extensión lateral (Figuras 2a, b, c, d, ey foto de portada). El reconocimiento geotécnico Los equipos observaron fallas extensas, así como ejemplos adyacentes de malas y buenas rendimiento en detalle. Las mediciones incluyeron inclinación y asentamiento de la estructura, vertical y desplazamientos laterales de fisuras del suelo y volúmenes de eyección. En varias ciudades donde hay importantes Se observaron daños, se combinaron mediciones de fallas del suelo y daños al edificio. 
Se realizaron evaluaciones a lo largo de transectos para facilitar la comprensión de la estructura del suelo. 
problemas de interacción. Actualmente los equipos están procesando datos de campo y preparando un resumen.
 
informe de observaciones e interpretaciones que se publicará como parte de un informe más completo
 
publicación de reconocimiento de ingeniería geológica, sísmica y geotécnica publicada a través de GEER.
 

 


 

domingo, 14 de junio de 2020

El subsuelo de la iglesia San Francisco: ¿Una cimentación sismorresistente sobre un estrato prehispánico?


  

Resumen
¿Cómo ha logrado una iglesia de hace 4 siglos mantenerse en pie y resistir más de 15 sismos sobre magnitud 7? En base a dicha pregunta, esta investigación se adentra en el subsuelo de la iglesia para postular que sus fundaciones, construidas en 1586, serían una de las primeras estructuras sismorresistentes en Chile.
La iglesia y convento San Francisco de Santiago constituyen el conjunto edificado más antiguo de la capital y del país (fig. 1)(1), siendo «el único auténtico testimonio arquitectónico del siglo XVI que se conserva en Chile» (Benavides, 1988:128). El inmueble, que ha sufrido numerosas modificaciones, aún conserva la estructura original de piedra en forma de cruz latina (fig. 2), elemento que hoy forma la nave central y el transepto de la iglesia (fig. 3).
Fig. 1. Fotogrametría elevación poniente Iglesia y Convento San Francisco. Escala publicada 1: 500.Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 2. Planta actual iglesia San Francisco. En negro se destaca la planta de la iglesia original de piedra, estructura que permanece hasta nuestros días. Escala publicada 1: 1.000
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 3. Corte fotogramétrico longitudinal iglesia San Francisco. Nave central original. Escala publicada 1: 500.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 4a. Detalle mampostería de piedra original. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 4b. Detalle albañilería de ladrillo de las naves laterales, de construcción posterior.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 5. Plano de Santiago, 1600. En rojo se destaca la iglesia y convento de San Francisco.
Fuente: Imagen reelaborada a partir del croquis original de Tomas Thayer Ojeda, 1600. Colección Biblioteca Nacional.
Fig. 6. Planta con la ubicación de la excavación. Escala publicada 1: 1.000.
Fuent: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 7. Ubicación de la excavación en el actual corredor del Museo.
Fotografía : Claudio Zamorano. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 8. Planta detalle excavación. Escala publicada 1: 50.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 9. Vista frontal del sistema de cimientos.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 10. Vista superior del muro de contención lateral del sistema de cimientos.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 11. Corte detalle del sistema de cimientos, muro y fundaciones . Escala publicada 1: 50.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Leyenda: 1. Pavimento cerámico actual; 2. Radier; 3. Capa de alquitrán; 4. Pavimento colonial ladrillo panadero; 5. Muro de piedra Iglesia:
Sistema de cimentación: 6. Estrato de e= 15 cm de mortero de cal con grava Ø 1 cm; 7. Suelo de relleno muy arcilloso; 8. Estrato de e= 55 cm (aproximado) de piedras de canto rodado, dispuestas sobre tierra suelta; 9. Eje de piedras semi-canteadas de 60 × 60 × 60 cm (aproximado); 10. Piedras canteadas en forma de cuña; 11. Suelo natural.
Fig. 12a. Cimientos de piedra con argamasa de cal de la Catedral de Santiago.
Fotografía: Claudia Prado. Fuente: FONDECYT Nº 1090325
Fig. 12b. Cimientos de piedra con argamasa de cal del antiguo mercado de la Plaza de Armas de Santiago.
Fotografía: Claudia Prado. Fuente: FONDECYT Nº 1090325
Fig. 12c. Cimientos de piedra con argamasa de la ex Real Audiencia de Santiago. Excavaciones realizadas en el marco de la construcción de la Estación Metro Plaza de Armas.
Fotografía: Claudia Prado, 1997.
Fig. 13. Relación entre períodos y estratigrafía del suelo de la iglesia de San Francisco.
Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 14a. Fragmento cerámico de escudilla con motivo propio de la época Inka, de origen foráne.
Fotografía: Claudio Zamorano. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 14b. Fragmento cerámico con decoración roja sobre blanco, propio de épocas tardías de presencia Inka en la zona.
Fotografía: Claudio Zamorano. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Figs. 15 a y b.Fragmentos rojos engobados con escobillado interior, atributo propio de los tipos prehispánicos.
Fotografía: Catalina Soto. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 15c. Fragmento de negro decolorado sobre rojo, asociado a contextos Aconcagua tardíos.
Fotografía: Catalina Soto. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
Fig. 16. Punta de proyectil de base escotada, utilizada como pieza del conjunto arco y flecha, propia del período Intermedio Tardío y Tardío en la zona central de Chile.
Fotografía: Claudio Zamorano. Fuente: FONDECYT Nº 11130628
** Arqueóloga, Becaria CONICYT Programa de doctorado CECLA, Universidad de Chile, Santiago, Chile. cata.sotorodriguez@gmail.com

sábado, 24 de agosto de 2019

Excitación sísmica asíncrona en puentes: patrones de asincronismo, métodos de análisis y tipologías estudiadas








Desde sus comienzos, los análisis sísmicos lineales y no lineales realizados en puentes atirantados se llevaron a cabo mediante métodos determinísticos. En estos, se asume que los movimientos sísmicos llegan a todos los apoyos de la estructura al mismo tiempo, es decir, ocurre una excitación sísmica uniforme considerando velocidades de propagación de la onda sísmica infinita (Soyluk y Dumanoglu 2000). Según (Luco y Wong 1986), los registros sísmicos obtenidos a partir de arreglos de acelerómetros tales como el SMART1 en Taiwán, revelaron variaciones en la onda sísmica en el espacio y el tiempo, de allí que en la década de los sesentas se inició la inclusión de métodos en los cuales la excitación sísmica era asíncrona, es decir, que los movimientos sísmicos llegaban a los apoyos con un desfase temporal, debido a que las velocidades de propagación de la onda sísmica se asumen finitas en función de la rigidez del suelo (Valdebenito y Aparicio 2005) (Burdette et al. 2006).
Los primeros análisis asíncronos se llevaron a cabo en estructuras extensas y de múltiples soportes tales como líneas de transmisión de energía (Mehanny et al. 2014), (Ghobarah et al. 1996), las presas (Bayraktar et al. 1996), edificios simétricos y asimétricos donde se puede evaluar la componente torsional debido a la excitación múltiple en sus apoyos según (Hao 1997), y líneas de vida (Deodatis 1996).
Investigadores interesados en el fenómeno asíncrono han enfocado sus esfuerzos en estudiar su efecto en puentes de diversas tipologías. Algunos ejemplos de dichos estudios son: (Wang et al. 1999) analizando puentes de grandes luces; (Alvarez et al. 2012), (Álvarez y Aparicio 2003) incluyendo asincronismo en puentes de luces medias como los puentes arco; (Nuti y Vanzi 2005) interesados en puentes de poca longitud; y otros como (Fernandez et al. 2013) quienes encontraron de manera general que si la longitud del puente es mayor a la longitud de onda del movimiento sísmico o que si existe algún accidente topográfico considerable, entonces partes del puente estarán sujetas a excitaciones diferentes y considerables en sus apoyos. En la misma línea, (Kaiming et al. 2013) también resaltan la importancia de realizar análisis asíncrono en puentes sometidos a cambios topográficos bruscos.
La presente revisión pretende mostrar el estado actual del conocimiento respecto a los aportes realizados por diferentes investigadores, quienes han estudiado el comportamiento de puentes sometidos a la excitación sísmica asíncrona. Con lo anterior, se pretende reunir las evidencias necesarias para determinar bajo qué condiciones debe realizarse un análisis asíncrono en puentes y que herramientas existen para llevar a cabo el tipo de análisis mencionado. Para cumplir dicho fin, el documento rescata los antecedentes, es decir, daños en estructuras atribuidos al asincronismo; los métodos de análisis disponibles con sus ventajas y desventajas; los requerimientos plasmados en normativas y guías de diseño, los cuales introducen el análisis asíncrono teniendo en cuenta parámetros como la longitud total del puente, el tipo de suelo de apoyo, entre otros; y los resultados obtenidos de análisis asíncronos en puentes agrupados por tipologías. El documento finaliza presentando las conclusiones relevantes de la revisión realizada.

Antecedentes

miércoles, 15 de febrero de 2017

Condiciones geológicas-geotécnicas de la cuenca de Santiago y su relación con la distribución de daños del terremoto del 27F

Condiciones geológicas-geotécnicas de la cuenca de Santiago y su relación con la distribución de daños del El terremoto del 27F de magnitud Mw = 8.8, afectó a una extensa área del país y dejó una cifra estimada de más de 2 millones de damnificados. En la Región Metropolitana, los daños más graves se centraron en viviendas antiguas, no obstante, también se presentaron daños importantes en construcciones modernas. Con el objetivo de identificar las variables geológicas y geotécnicas de la cuenca de Santiago que influyeron en su respuesta sísmica, se realizó un catastro de las estructuras con daño estructural en la Provincia de Santiago, contabilizando un total de 10705 viviendas y 560 estructuras de dimensión mayor dañadas. En paralelo, se efectuó la caracterización de las condiciones geológicas-geotécnicas de la cuenca, considerando los siguientes factores: basamento rocoso, nivel freático, frecuencia fundamental y marco geológico. Conjuntamente, se estudia la influencia de antiguos cursos de agua que pueden haber generado depósitos de sedimentos sueltos, o blandos. Los resultados del análisis indican los mayores daños se produjeron en estructuras cimentadas sobre depósitos de suelos finos (unidad VII) y sobre depósitos de ceniza volcánica (unidad VI). Asimismo, se evidenció una cierta concentración de daños irreparables en la zona final de la lengüeta de la unidad Illa (depósitos aluviales), caracterizada en su tramo final por depósitos de suelos finos.


Introducción
El mega terremoto del 27 de febrero del 2010 afectó a una importante parte del país, registrando daños que abarcaron transversalmente distintos tipos de estructuras, como viviendas, edificios de gran altura, hospitales, aeropuertos, iglesias y obras viales (puentes, rutas, pasos sobre nivel). A raíz de ello, y considerando que Chile se encuentra en un ambiente tectónico en permanente actividad, diversos grupos disciplinarios han realizado estudios de los posibles factores causantes de los daños, entre los cuales se distingue el fenómeno de amplificación sísmica del terreno. En este contexto y considerando que la cuenca de Santiago representa cerca del 40% de la población nacional (INE, 2002), es de vital importancia el reconocimiento y análisis de los factores que influyeron en su comportamiento sísmico. Consecuentemente, en este trabajo se analizan los daños ocurridos a través de un catastro realizado a las obras que presentaron daño estructural en las 32 comunas de la Región Metropolitana RM. En particular se analizó como posible causa de los daños, antiguos cursos de agua que podrían haber sido rellenados con materiales no controlados, o haber depositado sedimentos blandos o sueltos. Para ello se compararon las antiguas vías de aguas con las actuales, utilizando mapas históricos de la RM. Adicionalmente, se realizó la caracterización de las condiciones geológicas-geotécnicas de la cuenca de Santiago, que en definitiva podrían permitir explicar las concentraciones de daños observados en ciertos sectores. Los parámetros analizados son: profundidad del basamento rocoso, profundidad de la napa subterránea, frecuencia fundamental de los depósitos de suelos y geología.
Catastro de daños generados por el terremoto del 27F
El catastro de obras con daños estructurales en la Provincia de Santiago fue hecho en base a los registros disponibles de las 32 municipalidades de la Provincia de Santiago. Los daños se dividieron en dos categorías dependiendo del tipo de edificación: Categoría A: correspondiente a las viviendas de uno o dos pisos. Se contabilizaron un total de 10705 viviendas con daños estructurales. Categoría B: correspondiente a toda estructura que no clasifique como categoría A, es decir, edificios, blocks habitacionales, hospitales, establecimientos educacionales, edificios patrimoniales o galpones. Se contabilizaron un total de 560 estructuras de dimensión mayor. Adicionalmente, se han identificado aquellas estructuras importantes que presentaron daño estructural severo. Estos daños son divididos en dos tipos: Tipo 1: Estructura Habitable sólo después de reparaciones y refuerzo estructural y Tipo 2: Estructura No habitable, no es posible rehabilitar el edificio.
En las Figuras 1a, 1b y 1c se presentan la distribución de los daños en todas las estructuras (Categoría A y B), los daños en estructuras de Categoría B y los daños severos, respectivamente. En la Figura 1c se presenta en negro las estructuras con daño Tipo 1 y en rojo las estructuras Tipo 2. Se desprende que los daños Tipo 1 se ubican en toda la zona central de la cuenca, mientras que los daños Tipo 2 se ubicaron mayoritariamente en el sector sur. En la Tabla 1 se detallan las estructuras que presentaron el daño estructural más severo (Tipo 2).

Figura 1: Ubicación de daños producto del 27F en la 
Provincia de Santiago, a) estructuras Categoría A y B, 
b) estructuras de Categoría B y c) estructuras con 
daños severos

Tabla 1: Identificación de estructuras con daños severos

Con respecto al número de viviendas existentes en cada comuna, resultan con mayor porcentaje de daños las de Quinta Normal (5.9%), seguido por Pedro Aguirre Cerda (4.6%) y Cerro Navia (3.8%). Respecto del número total de viviendas dañadas, Quinta Normal resulta con un 16.9% de los daños, Pedro Aguirre Cerda con un 12.3% y Cerro Navia con un 12.8%. Por otra parte, para los daños en estructuras de Categoría B, las comunas más dañadas fueron Pedro Aguirre Cerda con 86 estructuras dañadas, seguido por Providencia con 57 y Ñuñoa con 43 estructuras.
Características geológicas-geotécnicas de la cuenca y los daños ocurridos en el 27F
Topografía superficial
En la Figura 2a se presenta la elevación topográfica de la zona de estudio, observándose cambios de pendientes muy suaves, con elevaciones que descienden de este a oeste en franjas orientadas de norte a sur, desde los 1200 a 300 msnm. Los sectores de menor elevación son los ubicados en las comunas de Peñaflor y Talagante. La suave topografía es producto de la colmatación paulatina de sedimentos de origen fluvial, aluvial, lacustre y volcánicos provenientes principalmente del borde oriental de la cuenca. En la Figura 2b se presentan los daños en todas las estructuras y en la Figura 2c los daños severos. En ambas figuras se observa que los daños se distribuyeron en distintas elevaciones topográficas y estos daños no poseen un patrón de elevación determinado.

Figura 2: a) Elevación topográfica, b) daños estructuras categoría A y 
B y c) daños severos

Basamento rocoso
La morfología del basamento rocoso se ha basado en el modelo tridimensional realizado por Araneda et al. (2000) en la cuenca de Santiago, obteniéndose el mapa de profundidades de la Figura 3a. Se observa la irregularidad del basamento, con depresiones de más de 500 m y una serie de cerros islas de hasta 480 m de altura. A excepción de la alta concentración de daños en la comuna de Pudahuel (ver Figura 3b), justo donde la roca se encuentra más profunda, entre 450 a 500 m, no se observa una concentración de daños en profundidades específicas.

Figura 3: a) Profundidad del basamento rocoso, b) daños categoría A y B 
y c) daños severos

Napa subterránea
Para la realización del mapa de aguas subterráneas en la zona de estudio, se consideró la información entregada por niveles estáticos de pozos de monitoreo reportados por la Dirección General de Agua DGA y el Banco Nacional de Aguas BNA. En la Figura 4a se presenta el mapa de profundidades del nivel freático en la cuenca de Santiago. Por un lado, los sectores con niveles freáticos más profundos se ubican al sureste de la cuenca con profundidades máximas entorno a los 150 metros. Las aguas subterráneas más superficiales se sitúan en la zona oeste, con profundidades mínimas entre 0 a 5 m. Por su parte, en la Figura 4b se presentan los daños en todas las estructuras y en la Figura 4c los daños severos. En estas figuras se observa que no existe una concentración de daños a una profundidad determinada de las aguas subterráneas.

Figura 4: a) Profundidad del nivel freático, b) daños estructuras categoría 
A y B y c) daños severos

Marco geológico
En la Figura 5 se presenta el mapa geológico de la zona de estudio con la descripción de cada unidad geológica. Leyton et al. (2010) define 10 unidades geológicas que conforman el relleno de la cuenca de Santiago. Estas unidades fueron definidas utilizando la información obtenida de pozos y de los estudios desarrollados por Valenzuela (1978), Wall et al. (1999), Milovic (2000), Fernández (2001, 2003), Sellés y Gana (2001), Rauld (2002) y Fock (2005), considerando las principales características granulométricas de los primeros 30 m de profundidad. En la Figura 6a se presentan los daños en todas las estructuras y en la Figura 6b los daños severos (en estructuras de categoría B Tipo 1 y 2), emplazadas sobre las 10 unidades geológicas de la cuenca.

Figura 5: Ubicación y descripción de las unidades geológicas de la cuenca de Santiago

Figura 6: a) Daños estructuras categoría A y B y b) daños severos

De acuerdo a las Figuras 6a y 6b se desprende que los daños se concentraron principalmente en la unidad VII, correspondiente a depósitos de suelos finos, en la unidad VI de ceniza volcánica y al final de la lengüeta de la unidad IIIa. Cabe mencionar que en el caso de la comuna Pedro Aguirre Cerda, la mayor densidad de daños se concentró al final de la lengüeta de la unidad IIIa. También se observa que los daños más severos (Tipo 2) se ubicaron mayoritariamente alrededor de esta lengüeta. De acuerdo a lo analizado por Nichols (2009), la gradación a lo largo del eje de un abanico aluvial (unidad IIIa) tiene relación con la pérdida de energía del flujo a lo largo de su recorrido. Por lo tanto, los depósitos de material grueso con escaso contenido de finos se relacionan con flujos de alta energía, característicos del ápice del abanico. En la zona media se encuentran depósitos de gravas y arenas, y en la parte distal del abanico se encuentran depósitos de sedimentos finos con un alto contenido arcilloso en zonas de baja pendiente donde se pueden asociar a flujos de menor energía. En consecuencia, al final de la lengüeta de la unidad IIIa existirían niveles de suelos finos (superficiales) que explicarían el pobre comportamiento de estas zonas durante el 27F. Esta lengüeta podría situarse en un área mayor a lo detallado en el mapa geológico. En la Figura 7 se presentan perfiles longitudinales de la topografía superficial de la cuenca desde las coordenadas Este 340.000 a 360.000 y Norte 6.290.000 a 6.300.000 en donde se observa el fuerte cambio de pendiente que hay en el sector donde se podría ubicar los sedimentos finos de la lengüeta, con pendientes de 0.3 a 0.9% en un primer tramo y luego un cambio brusco de pendiente desde 6 a 12%. Lo anterior podría traducirse en un primer tramo de baja pendiente formado por la depositación de sedimentos finos del abanico y un segundo tramo, al este, con una depositación de suelos más gruesos que se depositaron con una pendiente mayor.

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